NUMERO DE VISITAS

viernes, 15 de abril de 2011

2. La segunda historia: SECRETS

SECRETS
Otra historia, que llene todas las expectativas, es lo que necesitas cuando la misma se está volviendo vieja, pero sobretodo sin argumentos.

Te voy a decir un secreto, ya no existirás más. Esto no lo sabrás, y quizá seguirás escurriéndote por mis dedos como ese magma que queda mi alma y mi existencia sin saber que YA NO EXISTES. Y entonces me reiré de verte aun pensado, delirando, y creyéndote importante. Y lo digo porque sé bien como se siente estar en esa posición.

La lógica no te alcanzará, no será suficiente para que lo entiendas, porque no tuviste nunca el alma ni las fuerza necesarias para emprender otro camino. Dejar parqueado un sentimiento es diferente a darle otro horizonte diferente a lo que sientes. Por eso nunca entenderás que YA NO EXISTES, no sabrás la verdad nunca. Porque aunque yo lo haya gritado, publicado en el firmamento y susurrado en tu oído, nunca quisiste escuchar. Te quedaste en la ignorancia que brinda la terquedad.

Te quiero contar que este secreto de tu inexistencia, desde ahora, será un tesoro que te pondré colgado al cuello, lo llevarás para siempre; y estaré allí donde ya no quieres, en ese lugar donde más te duele, en el conjunto de cosas que anhelaste pero que ya no tendrás.

Un NO de la persona que amas con el alma y que añoras con cada fibra de tu cuerpo y con cada entramado de tu alma, es un arma letal para sentimientos como el mío. Desafortunadamente siento tristeza por ti, porque los años que diferencian nuestro tiempo de vida, me han enseñado que estar en tu posición es un privilegio costoso, sobre todo cuando lo que se pierde es algo tan valioso.

Lamento decir, que ya no tendrás la oportunidad que tuve yo de aprender con la experiencia. Yo me retiro ahora mismo, gracias al cielo mi perfil no me permite jugar el papel de maestro; si escasamente aprehendo de mi mismo. Ruego por que el dolor que vas a sentir no sea ni la mitad del que yo sentí, o que la situación te tome por sorpresa pero bajo el efecto de la más confiable anestesia, ¡sí, esa misma!

Quiero que sepas que jamás te olvidaré y que rogaré por ti siempre. Estando triste o alegre, la vida siempre sonríe como recompensa. En un tiempo pequeño, me tomaré la molestia de buscar en ese rincón donde estuviste algún vestigio de ti, así sea solamente para darme cuenta de lo bien que he hecho las cosas, de lo bien que desaparecí tu recuerdo. ¡Gracias por ayudar a destruirte! ¡Gracias por ayudar a sublimarte!

Por ti, prometo siempre decirlo todo, quererlo todo, amarlo todo. Por ti, quiero vivir cada segundo como si estuvieras a mi lado, pero sin el doloroso recuerdo de haberte perdido. Por ti, juro creer siempre, porque aprendí que cuando crees sin reserva y sin malicia nunca eres decepcionado; porque finalmente creer no tiene recompensa, ya que eventualmente NO EXISTES.
Dedicado a ti.  ¡Y a tu libertad!



1 comentario: